martes, 17 de noviembre de 2009

LECCIÓN DE VIDA




Este el caso de Mariana, su vida cambió radicalmente al volverse mujer a tan temprana edad.


La vida de Mariana dio un giro de 360º al enterarse que estaba embarazada. Hubiera sido una noticia buena si es que no fuera tan joven, pues sólo tiene 15 años, aún no termina la secundaria y, tiene una gran responsabilidad por delante. Tiene que criar a alguien más pequeño y frágil que ella.


Cuando Mariana tenía dos meses de embarazo, sus padres empezaron a sospechar de su situación pues ella dormía demasiado durante el tiempo que estaba en casa. Ella no tenía la menor idea de cómo decírselo a sus padres ni a Gonzalo, su enamorado, mayor que ella por tres años. Cuando Mara- como le dicen sus amigos - tenía tres meses, su abdomen empezó a cambiar, pues ya no era un vientre plano y se tornaba ovalado, todo se hacía más notorio. Fue por eso que decidió contarles la verdad a sus padres y “al amor de su vida” Gonzalo. Sus padres entraron en shock absoluto pues no eran capaces de entender en qué momento su niña se hizo mujer. Gonzalo no supo cómo enfrentar la situación – Mara, ¿cómo pudo pasar esto?, acaso no te dije que te cuides. Ahora ¿qué vamos a hacer? ¡Yo no estoy preparado para tener un hijo! Mariana... ¿sabes en qué nos estamos metiendo?- Recuerda Mariana, pues fueron las primeras palabras de “apoyo” que recibió de su novio.


Todos los planes de Mara se vinieron cuesta abajo pues sus sueños se esfumaron como brisa de verano: el cole, el viaje y la fiesta de prom, las pijamadas y los fines de semana entre amigos, el prepararse para ingresar a la universidad. Todo se fue, pues creía que tener relaciones era algo pasajero, natural de chicas de su edad. Es que muchas veces la ignorancia y la mala información hacen creer viejos cuentos a muchachas desesperadas por sentirse adultas y es que ella pensaba que era infértil los días después de su menstruación. Básicamente no poseía una cultura de educación sexual.


He tenido suerte - recuerda Mariana con una sonrisa en el rostro. – No muchas chicas de mi edad tienen el apoyo de sus padres, y me siento bendecida por eso – Definitivamente sí, pues Marco y Fernanda decidieron, desde que Mariana les mencionó que esperaba un hijo, apoyarla en todo lo que le fuera necesario. - Mariana es la luz de nuestros ojos y pase lo que pase tenemos que apoyarla – dicen sus padres acariciando a su hija.


Pasaron los meses, Mara dejo el cole, ya tenía seis meses y las reglas de su colegio no permitían que estudie en ese estado. En ese transcurso de tiempo Gonzalo entro en sí y comprendió que iba a tener un hijo, que la irresponsabilidad fue de los dos, que ninguno se cuido y que el niño que venía era fruto del amor.


Hoy, Mariana tiene ocho meses y medio, sabe cuando nacerá Mateo, su hijo, será sometida a una cesárea pues su vientre es pequeño y el bebé tiene buen tamaño. Ella junto con Gonzalo esperan ansiosamente que la cuenta regresiva llegue a su fin.


El caso de Mariana es uno de los tantos ejemplos que existen en el Perú de embarazos jóvenes y no deseados, consecuencia de la mala información departida en los adolescentes y las ganas de vivir apresuradamente. - Vive el tiempo con medida, no te apresures, todo llega a su tiempo – menciona Mariana como mensaje a todas las chicas que se encontraron y encuentran en su situación.

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