miércoles, 18 de noviembre de 2009

El aborto clandestino, un mal social

Editorial

Lejos de disminuir, el aborto ilegal sigue aumentando en Lima y en el resto del país en una tendencia altamente preocupante, que obliga a tomar medidas para salvar a nuestros jóvenes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el aborto, es la interrupción dolosa del proceso fisiológico del embarazo causando la muerte del feto dentro o fuera del claustro materno.

Evidentemente, se trata de una privación de nacimiento en la cual, nuestro ordenamiento legal en el capítulo de aborto, tutela la vida humana dependiente, es decir de aquella vida humana que no tiene la calidad de persona, es un ser concebido pero no nacido, una esperanza de vida intra uterina. Por lo tanto, asesinar a un feto, por la culpa de la irresponsabilidad sexual de los padres es un delito, pues este niño será condenado a muerte mucho antes de siquiera ver el mundo que lo rodea.

Se estima que en el mundo se realizan entre 42 y 46 millones de abortos anuales; de los cuales, 19 millones se consideran abortos inseguros, es decir, abortos en los que la vida de la mujer está en peligro. Se estima que el aborto inseguro constituye el tercer factor de las de las 536.000 muertes maternas que se producen cada año en el mundo. En América Latina y en el Caribe, de los 18 millones de embarazos que se producen cada año, 52 por ciento no son planeados y el 21 por ciento de ellos terminan en un aborto.

Más allá de tan dramático diagnóstico, es claro que este delito no habría aumentado si la lucha contra centros clandestinos donde se cometen estos horribles crímenes hubiese sido efectiva, o si las políticas represivas y policiales hubiesen estado acompañadas por reacciones multisectoriales orientadas al incremento de campañas de educación sexual en colegios privados y estatales. En consecuencia, tenemos que ser autocríticos y reconocer que, como Gobierno y sociedad, no estamos haciendo lo suficiente y, seguimos cruzados de brazos ante este terrible mal que está a vista y paciencia de todos nosotros bajo la fachada de publicidades donde te ayudan “eliminar” el atraso menstrual.

No se vaya a creer que todo tipo de aborto está penalizado por la ley, pues existen diversos casos en los cuales esta permitido someterse a este tipo de cirugías ya sea por alguna deformación del feto o bien por que la vida de la madre corra peligro, estos son los denominados abortos terapéuticos, el cual es justificado con razones médicas.

Evidentemente, hay que trabajar con los gobiernos locales y regionales llamados a frenar lo que se ha convertido en un problema moral más que social, pues si los jóvenes fueron responsables para tener relaciones sexuales sin protección, también tienen que serlo para afrontar las consecuencias de sus actos.



El aborto: Un problema social y de salud pública

Se ha detectado el alto índice de incremente del aborto en los últimos años, aquí un análisis por una cirujana experta en el tema.

Se calcula que en el Perú se registra un aborto por cada nacido vivo, que la probabilidad de las mujeres peruanas de 15 a 49 años de provocarse un aborto es de 5.2% y que solo el 14% de las mujeres que tienen un aborto se hospitaliza. El aborto ocupa el cuarto lugar como causa de muerte materna, según el Ministerio de Salud; sin embargo, numerosos estudios sostienen que dentro de las muertes por hemorragias e infecciones se encuentran subregistradas muchas muertes por aborto. En consecuencia, si existiera un buen registro de las muertes maternas, el aborto ocuparía posiblemente el primer lugar.

En el Perú, el aborto es ilegal y constituye un delito contra la vida. El único caso de aborto no sancionado por la ley es el que se realiza para salvar la vida de la mujer o evitarle un mal grave o permanente. En la Ley de Salud existe una norma legal que obliga al personal médico a denunciar los casos en que existan indicios de aborto. Esta disposición quiebra el principio de confidencialidad médico-paciente.

La práctica clandestina implica complicaciones especialmente a las mujeres de escasos recursos, sean rurales o urbanas, y en mucho menor medida a las mujeres que tienen altos ingresos. Aproximadamente 65 mil mujeres son hospitalizadas cada año por complicaciones de aborto. Todo esto hace que el aborto constituya en el Perú un grave problema de justicia social y de salud pública que el Estado debe enfrentar con la eliminación de la normatividad punitiva, con políticas adecuadas y los recursos correspondientes. El aborto es un tema complejo y despierta sentimientos encontrados, pero que deben ser dejados de lado para tener como primera prioridad la vida de las mujeres.

Hay que recordar que el Perú ocupa el segundo lugar entre los países de América del Sur con el más alto índice de mortalidad materna. Cada año mueren mil 800 mujeres por problemas relacionados con el embarazo y el parto.

Mónica Ferrando
C.M.P 04956

martes, 17 de noviembre de 2009

UNIDOS CONTRA EL ABORTO



La lucha parece interminable, pero aún es posible hacer algo al respecto ante un absurdo proyecto de ley.


Vivimos en épocas en las que el aborto está tomado como una salida fácil para evitar la responsabilidad de ser padres ya sea por ser muy jóvenes o simplemente por que aún no está en planes el traer un hijo al mundo. La pregunta es ¿Quiénes somos para poder arrebatarle la vida a un ser vivo que empieza a desarrollarse dentro del claustro materno? Con el paso del tiempo se han ido formulando muchas disyuntivas pues muchos lo ven como una solución para evitar futuras consecuencias, en cambio otros están en total desacuerdo ante esta acción.


Pues bien, a los que han practicado este vil acto, están cometiendo un grave error pues han atentado con la vida de un ser inocente que no tiene la culpa de la mala cabeza de sus progenitores. Este es un acto que va en contra de todo tipo de normas, pero sin embargo hay una ley que intenta hacer del aborto un acto legal. La Ministra de la Mujer, Nidia Vílchez ha aprobado este proyecto apelando a que de esta manera no nacerían hijos no deseados y que no perjudicaría en la vida de quien lo haya concebido.


Hay muchas mujeres que considero ejemplares, pues ante la noticia de que serían madres, no pensaron en ningún momento en abortar pues vieron de este acontecimiento como una bendición de Dios y que por algo les mandaba ese tipo de prueba. Es más, en la actualidad se están promoviendo campañas en contra del aborto pues es considerada como un hecho delictivo doloso.


Ya es hora de hacer un alto a todas los cómplices de este delito, desde los que se hacen llamar médicos, pero que careciendo de todo tipo de ética y moral practican clandestinamente este acto bajo el nombre de atrasos mensuales hasta las mismas personas interesadas en practicar el aborto, personas que después de pasar un buen rato y al notar cierto atraso en parte de su fisiología deciden tomar esta inescrupulosa decisión que al final termina siendo un asesinato de manera indirecta, pero igual se atenta en contra de la existencia de un ser. Tenemos que hacer todo lo necesario para la ley que favorece al aborto quede nula, sería como aceptar un permiso para quitar vidas.

ANUNCIOS SIN ÉTICA EN LA AV. ALFONSO UGARTE

Cercado de Lima, 11 de noviembre del 2009

Señor Director:

Los vecinos del Cercado de Lima estamos cansados de ver a muchachitas, no mayores de 17 años, merodeando por la cuadra uno y dos de la Avenida Alfonso Ugarte y apuntando los números telefónicos de la cantidad de anuncios pegados en las paredes de las casonas ubicadas en dicha avenida, que promueven el aborto clandestino bajo la fachada de atraso mestrual.

A vista y paciencia de policías y serenos, estos facinerosos médicos colocan sus anuncios sin ningún reparo esperando captar a cualquier pareja de jóvenes desesperados por obtener ayuda para deshacerse de sus “problemas”, es aquí que me pregunto ¿dónde queda el respeto por la vida y la confianza entre padres e hijos? Sin duda alguna, el Cercado de Lima es mucho más seguro que antes y los serenos cumplen la función de mantener el orden público, pero quién se encarga de estos delitos que pasan desapercibidos ante la atenta mirada de la opinión pública.

Los vecinos de la zona invocamos a las autoridades pertinentes como son el Ministro de Educación, José Antonio Chang y al Alcalde de Lima, Castañeda Lossio para ver que medidas toman pro de la seguridad y bienestar de la juventud peruana.

Atentamente,
Patricia Garuffi
DNI 36988457

Muy importante la acotación brindada por nuestra lectora, ya que denuncia y hace un llamado público a las autoridades pertinentes para ver de qué manera se da solución al aborto clandestino. Este delito no sólo trae la muerte del feto, ya que en muchos casos la vida de la madre se ve en peligro debido a que estos lugares no cuentan con las normas de higiene y cuidado establecidas en los centros de salud.

LECCIÓN DE VIDA




Este el caso de Mariana, su vida cambió radicalmente al volverse mujer a tan temprana edad.


La vida de Mariana dio un giro de 360º al enterarse que estaba embarazada. Hubiera sido una noticia buena si es que no fuera tan joven, pues sólo tiene 15 años, aún no termina la secundaria y, tiene una gran responsabilidad por delante. Tiene que criar a alguien más pequeño y frágil que ella.


Cuando Mariana tenía dos meses de embarazo, sus padres empezaron a sospechar de su situación pues ella dormía demasiado durante el tiempo que estaba en casa. Ella no tenía la menor idea de cómo decírselo a sus padres ni a Gonzalo, su enamorado, mayor que ella por tres años. Cuando Mara- como le dicen sus amigos - tenía tres meses, su abdomen empezó a cambiar, pues ya no era un vientre plano y se tornaba ovalado, todo se hacía más notorio. Fue por eso que decidió contarles la verdad a sus padres y “al amor de su vida” Gonzalo. Sus padres entraron en shock absoluto pues no eran capaces de entender en qué momento su niña se hizo mujer. Gonzalo no supo cómo enfrentar la situación – Mara, ¿cómo pudo pasar esto?, acaso no te dije que te cuides. Ahora ¿qué vamos a hacer? ¡Yo no estoy preparado para tener un hijo! Mariana... ¿sabes en qué nos estamos metiendo?- Recuerda Mariana, pues fueron las primeras palabras de “apoyo” que recibió de su novio.


Todos los planes de Mara se vinieron cuesta abajo pues sus sueños se esfumaron como brisa de verano: el cole, el viaje y la fiesta de prom, las pijamadas y los fines de semana entre amigos, el prepararse para ingresar a la universidad. Todo se fue, pues creía que tener relaciones era algo pasajero, natural de chicas de su edad. Es que muchas veces la ignorancia y la mala información hacen creer viejos cuentos a muchachas desesperadas por sentirse adultas y es que ella pensaba que era infértil los días después de su menstruación. Básicamente no poseía una cultura de educación sexual.


He tenido suerte - recuerda Mariana con una sonrisa en el rostro. – No muchas chicas de mi edad tienen el apoyo de sus padres, y me siento bendecida por eso – Definitivamente sí, pues Marco y Fernanda decidieron, desde que Mariana les mencionó que esperaba un hijo, apoyarla en todo lo que le fuera necesario. - Mariana es la luz de nuestros ojos y pase lo que pase tenemos que apoyarla – dicen sus padres acariciando a su hija.


Pasaron los meses, Mara dejo el cole, ya tenía seis meses y las reglas de su colegio no permitían que estudie en ese estado. En ese transcurso de tiempo Gonzalo entro en sí y comprendió que iba a tener un hijo, que la irresponsabilidad fue de los dos, que ninguno se cuido y que el niño que venía era fruto del amor.


Hoy, Mariana tiene ocho meses y medio, sabe cuando nacerá Mateo, su hijo, será sometida a una cesárea pues su vientre es pequeño y el bebé tiene buen tamaño. Ella junto con Gonzalo esperan ansiosamente que la cuenta regresiva llegue a su fin.


El caso de Mariana es uno de los tantos ejemplos que existen en el Perú de embarazos jóvenes y no deseados, consecuencia de la mala información departida en los adolescentes y las ganas de vivir apresuradamente. - Vive el tiempo con medida, no te apresures, todo llega a su tiempo – menciona Mariana como mensaje a todas las chicas que se encontraron y encuentran en su situación.

DELITOS CONTRA LA MORAL EN SAN JUAN DE LURIGANCHO

San Juan de Luirigancho, 13 de noviembre del 2009

Sr Director:

Me dirijo a usted para manifestar la situación que se está dando en el distrito de San Juan de Lurigancho, pues en los últimos tres meses hemos tenido cuatro casos de violación a menores de edad por parte de Alfredo Grados, un inescrupuloso sujeto que actualmente se encuentra en la clandestinidad.

Me parece indignante que pese a que mucha gente de mi localidad y yo hemos denunciado este delito ante las autoridades, nos hayan hecho caso omiso debido a que no contamos con las pruebas suficientes, pues muchas de las víctimas no denuncian las avejaciones a las que fueron sometidas porque tienen miedo a las represalias que pueda tomar este despreciable sujeto.
Los vecinos de la zona no sabemos a ciencia cierta si alguna de las víctimas está embarazada, y si así fuese cuál sería la situación emocional de una de las víctimas y las decisiones que tendrían que tomar en cuanto a tener al hijo o no que implican desde abortos hasta terapias emocionales de por vida.

Invocamos a las autoridades de la zona a incrementar la vigilancia y a investigar profundamente esta vil denuncia para que el culpable tenga todo el castigo de la ley.

Atentamente.
Raúl Martínez
DNI 43456120

La inseguridad en la zona amerita la inmediata intervención de las autoridades pertinentes como son la Policía Nacional con el apoyo constante del serenazgo para la vigilancia del lugar, pues esta clase de delitos no pueden quedar impunes ya que atentan contra la libertad y la moral de las víctimas. Son casos muy graves los que denuncia nuestro lector donde aparte de la Policía tienen que intervenir los Ministerios de Justicia y de Mujer. Invocamos a la Ministra Nidia Vilchez a seguir cautelosamente este caso y a brindar la mayor ayuda posible a las menores de edad.